(Des)propósitos de año nuevo

Otro año que se fue y otro que ya está empezando, y a ti te ha pillado en bata, con gafas y el pelo enroscado de cualquier forma en la cabeza como el hijo secreto de una ensaimada y un nido de pájaros. Si se fuera a rodar un remake de Bridget Jones, serías la primera de la lista para interpretarla, más que nada porque ahorrarías a la productora un pastón en caracterización.

El 30 de diciembre, muy valiente tú, te hiciste una lista mental de buenos propósitos para 2015, todo muy del rollo “este va a ser mi año, lo voy a petar, y esta es mi hoja de ruta para conseguirlo, woohoo”. Pues oye, en un ejercicio de superación absoluto y digno te todo elogio, te las has arreglado para incumplirlos todos. Y solo es 5 de enero (OLE, OLE y OLE).

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Pero bueno, no nos vamos a fustigar por eso y vamos a volver a fijar tus objetivos, mi queridísima alma de cántaro. Objetivos que te vas a poner a cumplir en cuanto te termines la caja gigante de toblerones one by one que una amiga te trajo el otro día, ya que como total, mañana te vas a zampar kilo y medio de roscón, podemos entender que en realidad es un mal menor.

Y preparada o no, vamos allá.

Objetivo 1: Mentalidad positiva

Últimamente te ha dado por pensar que vas a morir sola, con tu ambición, tu éxito y un montón de gatos. Lo cual no sería tan sumamente horrible si no te dieran alergia los gatos. Y si pudieras garantizar que vas a tener éxito obviamente, ya que a día de hoy lo único que tienes a raudales es ambición. Si sigues manteniendo esta tan poco feliz perspectiva de la vida, te puedo asegurar que vas a terminar siendo una de esas personas que empieza todas sus frases con “mi sanador de aura dice que…” lo cual convendrás conmigo que como poco da mucho miedito. Así que mantén la cabeza alta, intenta no sumirte tu solita en las brumas de la desesperación y deja de autocompadecerte.

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Sabes dónde quieres ir, y eres lo suficientemente espabilada como para pensar que puedes llegar a ello, así que deja de pensar en gatos y demás absurdeces y valora tus activos. Has llegado hasta aquí por algo, y no todo tiene por qué ir mal. Vale que hay cosas que se te están resistiendo (las amigas de tu hermana pequeña están empezando a tener hijos mientras que tú tienes tus serias dudas sobre si conseguirías mantener vivo un pez de colores en una pecera) pero el hecho de que no te salgan todo bien a la primera no quiere decir que no lo vayas a conseguir. No seas impaciente, so loca!!

Objetivo 2: Vida más saludable

Tu gran excusa para que tu modo de vida se parezca al de una cabaretera parisina de finales del siglo XIX, es que como trabajas mucho no tienes tiempo para ir al gimnasio, desarrollar tus aficiones y dejar de salir de fiesta como si lo fueran a prohibir. Eso sin contar los atracones de comida basura para consolarte por tu negro futuro como la nueva loca de los gatos del barrio Salamanca. El curro es importante básicamente porque paga las facturas, pero deberías tener capacidad para hacer otras cosas y dejar de refugiarte en esa excusa absurda, sobre todo, querida mía, porque no eres en absoluto la versión femenina del lobo de Wall Street. De hecho, si por ti fuera, montarías una tienda de galletas y cupcakes en la que todo sería rosa y tendría brillis-brillis.

Lo que vas a hacer es tomarte el curro como lo que es, un curro, y dejar de hacer de ello el centro de tu vida. Saca tiempo para ti, embárcate en actividades constructivas y hazme el favor de intentar hacer planes con amigos que no consistan en tajarte hasta que llegas al estado de una araña fumigada, que es cuando se te empiezan a ocurrir ideas felices tipo “voy a llamar a este ex al que me juré y perjuré que no iba a volver a saludar”, “voy a ligar con este fulano tan salado que tiene pinta de expresidiario”, o “voy salir a de la discoteca/bar/garito de turno con el abrigo y el jersey atados al bolso para disfrutar de los agradables 4 grados bajo cero de la noche madrileña”. Ejercita tu autocontrol, crea tu propio espacio e intenta mantener sujeto el timón de tu vida. Que ir a la deriva puede ser divertido, pero bastante has derivado ya en 2014. Asume que los veintitantos se te acaban y que tienes que empezar a comportarte como el adulto que eres (aunque no te apetezca en absoluto, mi pequeña Peter Pan).

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Objetivo 3: Párate y piensa

Muy ligado con los objetivos anteriores, mil veces te has visto en medio de situaciones surrealistas y absurdas porque ni tu estado de ánimo ni tu estado físico eran los que tenían que ser, y como eres así de bruta (Basque Country style) te lanzas a las cosas sin pensar. Ya no te voy a decir que vas a terminar descuartizada en algún contenedor de las afueras de Madrid por tu estilo de alma errante, pero sabes perfectamente que hay un montón de cosas que te saldrían mejor si no fueras tan acelerada y te pararas a pensar un poco antes de actuar. Y esto se extiende a todas las facetas de tu vida, tanto tu relación con tu familia (que mira que tiene paciencia contigo) como con tus amigos (otros que tal cual bailan) como tu trabajo. Todo irá mejor si haces las cosas sabiendo seguro que están bien. Y esa seguridad solo la tendrás si haces acopio de la presencia de ánimo suficiente como para tomarte tu tiempo y no ir por ahí a salto de mata.

La vida es corta, y tu ya no eres tan joven, pero una cosa es lanzarte a por ella a bocados, y otra muy distinta es ir por ahí como un lemming que va de cabeza al precipicio. Los lemmings tienen muy claro su objetivo último, pero se les complica el camino para conseguirlo y acaban por ahí despanzurrados. Cálmate, piensa y luego actúas. Puedes hacerlo ;).

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Y en conclusión…

Durante este año te equivocarás, te caerás y te pegarás unas bofetadas como hogazas de pan de pueblo de kilo. Peeero no pasa nada. Lo que cuenta es que después del hostión te vuelvas a levantar, te pongas una tirita y sigas tirando para adelante, que lo mejor siempre está por llegar. En este sentido, tu objetivo último no será pensar que tu vida va a ser un fantástico universo de chocolate y nubes de algodón, sino no hundirte a la primera de cambio lamentándote cuando las cosas no salen como quieres. Échale ovarios morena, y mantente arriba, que tu puedes.

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