Error de principiante

Primer día de playa después de comerte un par de semanitas pegándote con la mitad de los habitantes de la meseta castellana por un centímetro cuadrado de piscina. Y qué haces? pues sintiéndote una escogida de Ra, Febo y algún otro bicho más que se dedica profesionalmente a ser dios del sol, te plantas ahí con tu toalla sin echarte protección (la crema es de nenazas) y te quedas despatarrada como una estrella de mar intentando absorber hasta el último de los rayos del sol.

EL WN QUEMADO - puxa por estar tomando sol estoy todo quemado aaaa me duele la espalda y todo el cuerpo para nunca mas tomar sol aunque................................ XD - Fotolog

Y a poder ser entre las 12 y las 4 de la tarde, que es cuando sale el sol del cáncer. Melanomas para todos que invito yo. Ole.

Pasan las horas y entre la brisilla de la playa, un grupo de surfistas como de anuncio de la tele que andan por ahí con la tabla (ojito, que nadie coge una ola, se limitan a pasear la tabla como cuando yo me llevaba los apuntes de vacaciones) con mis mojitos pa’qui con mis mojitos p’alla, se te va la tarde sin que se te haya ocurrido ni a) echarte crema; b) ponerte a la sombrita un rato; c) comprobar si el tono rojo sangrante que esta adquiriendo tu piel sería merecedor de un buen cogotón por parte de tu dermatólogo.

Y claro, cuando se acaba la jornada de playa, te pones de pie y pasa lo que pasa. Pues que has adquirido un bronceado precioso como de guiri loca recién llegada a Marbella que está entre el carmín intenso y el bermellón cargado (vamos, igualico que una amapola) de tal manera que no podrás pisar una playa, ni una piscina, ni de hecho, la calle en las próximas, digamos 2 semanas.

En cualquier caso, en el momento ni te fijas porque como te has bebido todo el ron destilado en 2012, y 2013 en la República Dominicana, por lo que no sabes si el calor que tienes es por la tostada monumental que llevas, tu flow interior, o el incipiente cáncer de piel que te has provocado. Y cuando te metes en el coche para volver con tus colegas a casita con las ventanas bajadas entonces y solo entonces, a tu amiga la rubita, esa que es tan girly girly que lleva lazos con lentejuelas hasta en los calcetines, la posee el espíritu de un obrero de la construcción en lo más alto de un andamio, y se pone a gritarle procacidades a los surfistas. Y no en plan “guapo guapo” (que es lo que te esperarías de una persona cuya mochila es de pailletes plateadas). Digo rollo: “vente pa`ca moreno que te voy a dar lo tuyo. Y lo de tu primo. Que es que vas pidiendo gueeeerraaa!!!!”. Y todo esto con medio cuerpo fuera de la ventana. A las 7 de la tarde. Con familias, niños y todo eso. Las consultas de los psiquiatras están llenas de surfistas traumatizados después de tan salvaje arranque.

Seguís yendo para casa con todo abierto para que entre algo de airecillo y los pies saliendo por la ventana muy rollo Death Proof, la música a todo trapo en plan adolescente y un cachondeíto muy fino en el coche. Como de anuncio de cerveza en el que todo el mundo esta delgado, se lleva súper bien y aparentemente se dedican a gestionar su patrimonio (nadie con esos dientes tan blancos, un cutis tan escrupulosamente bronceado y sobre todo ese aspecto tan feliz puede trabajar en  un despacho de abogados) A la única a la que notas que no le hace tanta gracia es a la pobre que le ha tocado conducir, que va sobria y esta ya medio harta de pastorear a todo el grupo. Y que con ánimo perverso se dedica a señalar las quemaduras de tercer grado que se van apreciando en vuestros miembros achicharrados, diciendo “no es por nada, pero esto mañana os va a picar…”

Llegas a casa, te miras en el espejo y horror!! Un diseño intrincado de rayas rojas de diferentes tonalidades (desde el rosa fuerte al granate intenso) te recorre todo lo ancho y largo de tu cuerpo. Después de tomarte los ibupros de rigor y mientras te bañas en aloe vera frotándote directamente con la planta (la crema es de nenazas) te acuerdas de todas las veces que tu madre te ha estado persiguiendo por la playa con protección 50, pantalla total resistente al agua, al viento y a los tornados acuáticos y piensas en la bronca que te echaría como te viera con semejante pinta. Y sin querer, sonríes.