Ideas felices de domingos de resaca

No se vosotros pero yo tengo iluminaciones hipertrascendentales los domingos. Será que después del fueguito que me doy el viernes y el sábado, las pocas neuronas que me quedan vivas intentan convencerme por todos los medios de la necesidad de su existencia haciendo mis domingos como poco, interesantes. Vamos que si viviera en el siglo III, me daba fijo para crearme una religión yo solita. O eso, o me quemaban por bruja, pero bueno, es un riesgo que puedo asumir :P.

Esta vez, y muy al hilo de nuestro post anterior (como este es ya el tercer blog que empezamos las desquiciadas mentes pensantes detrás de PoLa, pasamos de hacer el típico post presentación de hola que tal, somos así de chachis. Eso y que nos teneis más vistas que el tebeo) me ha dado por pensar en el big little mess que llamamos amor.

love

Nos han vendido la moto (ojito, moto que hemos comprado muy gustosamente, que parecemos gilipollas!) de que el amor es una cosa como tempestuosa y traumatizante con miles de obstáculos y sufrimientos rollo María-Auxiliadora-de-todos-los-Santos-en-realidad-espera-un-hijo-del-marido-secreto-de-Luisa-Fernanda-chan-chan-chaaaaaan, y que si uno no va por ahí sufriendo y llorando en plan alma en el purgatorio, pues que no es amor. Y yo insisto, es que somos todos gilipollas?

Vamos a ver. Que me explique alguien quién fue el iluminado que decidió que para que una relación merezca la pena y sea “una gran historia de amor” (JA JA JA. Me río, me parto y me mofo de tal concepto. Y abiertamente además) hay que pasarlas putas un ratillo largo. Hello?? A ver, que todos sabemos ya que las relaciones son complicadas, que hay veces que vienen mal dadas y hay que echarle bemoles al asunto. Pero una cosa es eso y otra es empecinarte en relaciones que son 95% drama y sufrimiento, y 5% felicidad. Y digo yo, qué necesidad hay de complicar cosas que deberían ser mucho más sencillas?? Es como lo de “no, te duele la herida porque se te esta curando, eso es bueno y necesario”. Si nos echamos agua oxigenada en los ojos, duele que se mata y os puedo prometer queridos niños, que no se nos ponen los ojos más bonitos. Como mucho se nos caen, o algo así.

Pues esto es igual. Por qué por qué por qué vamos buscando el sufrimiento y nos encanta a todos “luchar por la historia”??  A que no nos ponemos ninguno a intentar luchar por nuestro amor a la ingesta de lejía?? O a abrazarnos al secador de pelo enchufado en la ducha porque nos encanta su melódico sonido?? Pues claro que no, porque entendemos que hay cosas que no pueden ser. Y lo que no puede ser, no puede ser y además es imposible, que decía la peluquera de mi abuela.

I choose me

Vamos a hacernos un favor. O aunque sea, vamos a intentarlo. Cuando una historia no funciona sea cual sea el motivo (ya sea la distancia, diferencias a la hora de ver la vida, distintas aspiraciones personales/profesionales, o cosas de esas) puede ser, oh acabo de descubrir América en una botella, que simplemente es algo que it’s not meant to be. Vamos a dejar de quemarnos invirtiendo tiempo, esfuerzo, dedicación y empeño en algo que sabemos que no va a funcionar. Por mucho que abrace yo el mando a distancia de la tele, no se le van a recargar las pilas. Y aunque le jure amor eterno a la aspiradora, si no le cambio la bolsa, la pobrecita no va a poder aspirar.

Que sí, que vale, que está muy bien intentarlo. Que cuando quieres a alguien te emperras en que al final vas a encontrar una solución y que la historia va a salir bien. Que yo lo entiendo, alma de cántaro. Pero de deja de darte de cabezazos contra la pared, que te vas a terminar abriendo la frente y luego lloras. Que a veces una retirada a tiempo es una victoria. Sometimes you have to let it go. No puedes obligar a nadie a que te quiera como tu quieres que te quiera (esto me lo lee Pitbull y me lo remezcla en cero coma. Como mañana por la tarde oiga algo así en los 40 Principales, le pienso pedir derechos de autor. Ya tu sae nai ma na)

Y en serio, la persona que te podría hacer feliz esta por ahi somewhere over the rainbow cantando con Judy mientras tú sigues dándote contra los muros como un murciélago borracho en un laboratorio. Y no tiene que ser una pareja (maldita manía que tiene la gente de emparejarse por sistema) puede ser un proyecto, una pasión, un barco, un pato, un vientre de alquiler o una visita al banco de esperma, que somos así de modernos todos. O a lo mejor primero tienes que hacer eso que se ha puesto tan de moda para justificar irse de viaje a donde Cristo perdió la chancleta a tocarse el higo un rato, que es buscarte a ti mismo. Así que para ya, tomate un vodka, ponte una tirita en el desaguisado que te has hecho en la frente y llama a un par de colegas para arreglar el mundo en una terraza. Seguro que el domingo se te ocurre algo.

La vida es como una peonza. Una cosa que dura muy poco, que da muchas vueltas y que nunca sabemos si va a terminar en medio de la mesa o debajo del sofá. Pues vamos a intentar hacer lo mejor de la tirada.

origen-peonza