Back to the market: bienvenida al mundo de la soltería

Después de mucho pensarlo, ya lo has hecho. Le has dejado. Y ahora qué??  Pues vas a flipar… (pero no te preocupes, que te lo vas a pasar como un bombero).

2013 está siendo el año de las rupturas. Desde George Clooney hasta Rosa Benito, pasando por Matías Prats y Britney Spears (PoLa incluida, que os vais a pensar!) aqui todo el mundo se ha puesto a dejarlo como si no hubiera mañana. Y si siguiendo esta nueva tendencia (mucho mas trendy que los colores fluor, que a fin de cuentas no le favorecen a nadie que no sea prepúber) te ha dado por dejarlo, o el maldito c***** de tu ex te ha dado boleta, te explicamos a continuación como anda ahora mismo el patio en lo que a cuestiones de ligue se refiere.

breakup

Pues mal, hija, el patio anda mal. El mundo del ligue es complicado. Y ya lo has visto tú cuando salías de fiesta con tus amigas y al ver determinados especímenes pensabas “Qué barbaridad, qué suerte he tenido con mi novio que por lo menos se le interconectan las neuronas”. Pero que no cunda el pánico!! como ya te hemos dicho antes, todas las parejas han decidido romper así a lo loco, por lo que probablemente mejore un poco el percal y entren nuevas oleadas de solteros en las mismas condiciones que tú: como cuando vas el primer día a la piscina y metes el dedo gordo en el agua como si aquello fuera ácido sulfúrico. Exacto, con miedito.

En realidad al principio es como volver a cuando tenías 14 años y empezabas a salir por discotecas light (que no eran el nido de pervesión que son ahora!!): esos entretenidos días en los que pensabas desde el miércoles el modelito que ibas a llevar el sábado, para pasarte media noche en el garito con cara de susto y la otra media intentando geolocalizar a toooodas tus amigas (como si en vez de en un bar estuvieras perdida en medio de la Antártida con un par de manadas de aliens y predators sueltas por ahi… ). La única diferencia es que cuando tenías 14 bebías martini con blue tropic, y te agobiaba tomarte la segunda consumición por si te pillaban tus padres, y ahora lo que te agobia es salir de casa sin haberte metido entre pecho y espalda al menos un par de vodkas.

Porque sí, se te va a hacer raro. Eso de que te venga un fulano a hablar y tengas que hacer como que eres simpatica e interesante, mientras mantienes la pose, metes tripa y finges que le estas haciendo caso, y con un ojo intentas localizar a las malas pécoras de tus amigas que te han dejado ahí sin protección, de manera que el pobre fulano piensa que tienes un problema grave de estrabismo, se hace raro. Y sobre todo cuando llevabas a tus espaldas un par de añitos en una relación. Pero no te preocupes, que el momento awkward se te pasa. Y si no, al cuarto chupito de jäger (si es que a esas alturas no te has muerto) seguro que te parece todo mucho más ideal.

Eso sí, si le vas a dar al jäger, por dios ten a alguien cerca para que te haga de filtro/muleta no vaya a ser q te escogorcies en medio del local o acabes dándole tu teléfono a gente que (creeme) no quieres que lo tenga. Y no me hagas hablar del agradable despertar de “uyuyuy, esta no es mi casa… En que comunidad autónoma estará esto??”. Aún sigo sin saber si lo socialmente adecuado es despedirse con el consiguiente momento de sonrisa falsa de 354 dientes, maquillaje de la noche anterior goteando por tu barbilla y el pelo como si te hubieran metido en la lavadora con un puñado de gatos, o huir cual rata rastrera y evitar tan bochornosa imagen.

ligar

On the bright side, las relaciones sirven para aprender (o algo así). Ahora sabes mucho mejor lo que estás dispuesta a tolerar y lo que te haría salir corriendo a la primera de cambio (otra cosa es que te empeñes en que estas dispuesta a aguantar cosas que en realidad no, pero oye, aquí ya somos todos mayores). Y sobre todo habrás explorado de manera brutal los límites de tu paciencia, lo que como experiencia personal está muy bien (ahora ya sabes que hay un montón de situaciones que a priori te parecían insoportables y en las que no le has sacado a nadie los ojos con una cucharilla de te yupiyupiyuju).

Consejito del adulto responsable cuya voz oigo de vez en cuando en mi cabeza: En cualquier caso, si lo acabas/te acaban de dejar, deja de pensar en meterte en otra relación y digiere un poquito la que acabas de terminar!! Hombre a ver, si se te presenta en la puerta Hugh Jackman y te jura amor eterno, pues entonces sí, dale lo suyo y lo de su primo, pero mientras ese caso no se de (y no es por dudar de tu sex appeal, pero me da como que no va a ser) centrate en hacer esas cosas tan guays y poéticas y que en realidad nadie hace que te recomienda Cosmopolitan, en plan conoce gente nueva, haz aerobic, sal con tus amigas, aprende a estar sola y no se qué.

Ah, de compras. Siempre ve de compras.

 

 

  • Mariscal

    El “consejito responsable” es de oídas, propio o presunción?

    Ah! Y los consejos cosmos, si en realidad nadie los hace, entonces el tiempo es lo único que vale después de todo?

    Cuéntamos más…